IR definió apoyar a Daniel Martínez en las internas del Frente Amplio

Compartir

El grupo que lidera Macarena Gelman, IR, finalmente decidió dar su apoyo al intendente de Montevideo, Daniel Martínez, para las próximas elecciones internas de 2019 en el Frente Amplio. La decisión se tomó después de realizar un plebiscito interno. Este arrojó como resultado que la mayoría de la agrupación apoyara a Martínez.

Si bien en algún momento se especulo que el IR podría volcarse a la ministra de industria, Carolina Cosse, finalmente los resultados mostraron un favoritismo por el intendente capitalino. Este, logra por el momentos más apoyos que cualquier otro candidato dentro del partido de gobierno. Continúa leyendo IR definió apoyar a Daniel Martínez en las internas del Frente Amplio

¡El futuro ya se está militando!

Compartir

Luego de varios meses, concluye el Primer Congreso Ideológico del IR. Se desarrolló a través de cinco módulos temáticos, con charlas abiertas, talleres e instancias de debate virtual, como señalan nuestras bases de funcionamiento las resoluciones finales del congreso serán sometidas a votación en febrero de 2018. Muchas compañeras y compañeros de distintos espacios de izquierda aportaron ideas y propuestas.

Continúa leyendo ¡El futuro ya se está militando!

Netflix y el Cine Nacional

Compartir

El IR apoyó esta iniciativa que trata de adecuar nuestra normativa a un mundo que ha cambiado. Es simplemente un tema de justicia que los servicios Over The Top (OTT) – servicios de contenido de video y audio por internet – tributen en los países en que se consumen sus servicios. En la Unión Europea, Colombia, Brasil o Argentina existen distintas propuestas sobre como gravar la actividad de los OTT.

Según las estimaciones más conservadoras Netflix (que opera en Uruguay desde 2011) tiene entre un mínimo de 150 mil usuarios y hasta un máximo de 500 mil en Uruguay (según El perfil del internauta confeccionado por el Grupo Radar, en 2016) y obtuvo, en el primer trimestre del año, 178 millones de dólares de ganancia a nivel mundial. Cabe destacar que casi el 50% de los usuarios totales de la empresa (44.4 millones de los usuarios) viven fuera de Estados Unidos. Continúa leyendo Netflix y el Cine Nacional

Errores de Estado

Compartir

En el caso de la audiencia “Operadores de justicia y defensores de Derechos Humanos en el contexto de la justicia transicional en Uruguay”, la Suprema Corte de Justicia y la Fiscalía General de la Nación remitieron a la Cancillería informe escrito sobre el tema a ser tratado en la misma.

Para la audiencia “Independencia judicial en Uruguay” el Poder Legislativo también remitió a la Cancillería, informe por escrito en relación a la temática objeto de la misma.

La no presencia del Estado en las primeras audiencias nos parece un grueso error, y más aún si hablamos de un Estado cuyo gobierno dirige nuestro Frente Amplio.
Entendemos que la ausencia del Estado uruguayo no fue solo protocolar sino también simbólica, deslegitimando una herramienta que desde la izquierda siempre hemos reivindicado, defendido e impulsado. El Estado debe dialogar siempre con la sociedad civil.
Si se convoca a audiencias públicas de estas características por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es porque se considera necesario entablar un diálogo entre el Estado y la sociedad civil.

Como internacionalistas, creemos que los mecanismos supranacionales de protección y promoción de los Derechos Humanos, que permiten a la sociedad civil dialogar y exigir, a los Estados-nación la vigilancia y el respeto a los derechos fundamentales son una herramienta imprescindible tanto para la sociedad civil, como para un Estado apegado a los principios fundamentales de protección de los Derechos Humanos.
Por esto, resulta inadmisible el atribuirle carácter injerencista a las instancias y resoluciones de estos mecanismos a los que los Estados adhieren voluntariamente y de buena fe. Menos comprensible resulta aun cuando hablamos de Derechos Humanos. Por eso, seguiremos reivindicando que nuestro Estado cumpla efectivamente con los compromisos internacionales, respondiendo todas las consultas y cumpliendo los dictámenes y/o fallos sin excepciones. Independientemente de las explicaciones brindadas, la necesaria separación de poderes no puede ser un argumento para que el Estado no asuma como tal, su responsabilidad ante los organismos internacionales de los que es parte. Para superar esta lamentable situación, es preciso que el Estado asuma el error político cometido, dado que su ausencia puede interpretarse como el debilitamiento del compromiso de protección de los derechos objeto de las audiencias.

Asimismo, reafirmamos, que es tiempo de que el Estado brinde respuestas sustanciales a los planteos realizados por la sociedad civil en estas instancias. Lo mejor que nos podría pasar a los uruguayos es que este episodio sea un llamado de atención para redoblar los esfuerzos por consagrar y hacer efectivo el goce integral de los Derechos Humanos en nuestro país, sin otro propósito que la construcción de la pública felicidad.

Institucionalidad que encorseta

Compartir

La semana pasada visitó nuestro país el Relator Especial de Derechos Humanos relacionados con el Medio Ambiente para Naciones Unidas y en la conferencia de prensa que brindó, valoró el compromiso de Uruguay respecto a la protección de los DDHH y su relación con el ambiente. Destacó la mejora del acceso a la información y la justicia ambiental, la legislación que creó el Observatorio Ambiental, la reciente propuesta de Ley de Delitos Ambientales, el trabajo en Cambio Climático y la matriz energética basada en energías renovables, entre otros. Sin embargo nos marcó que la dispersión de instituciones que trabajan en temas ambientales es demasiado grande y muchas veces la negociación entre ellas y los procesos burocráticos hacen que los tiempos de respuesta y las soluciones a las que abordan no sean las mejores.
La generación de políticas más sostenibles implica lograr darle la jerarquía adecuada al análisis y la consideración de los aspectos ambientales. Vemos ejemplos a diario en lo que respecta a residuos, gestión costera o agroquímicos.
Si tomamos uno de ellos, la gestión de agroquímicos, vemos la falta de una visión integral. Al momento de analizar los paquetes tecnológicos por lo general priman aspectos productivos y no siempre se incluye el análisis de los riesgos en la salud poblacional y el ambiente de las sustancias químicas asociadas.

Como país hemos avanzado mucho. La creación de la Secretaría Nacional de Ambiente, Agua y Cambio Climático implicó un fortalecimiento institucional y una mejor coordinación, pero nos debemos una discusión más profunda y quizá debamos pensar más seriamente la creación de un Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Este planteo no es actual y no tiene una sola autoría, y de hecho fue mencionado al relator de DDHH en estos días. Se necesita pegar el estirón y tratar estos temas con la seriedad y profundidad que se merecen, asumiendo en forma definitiva que los temas ambientales son estratégicos, necesarios e ineludibles.

Desde el IR hace tiempo estamos convencidos de la necesidad de crear un Ministerio de Ambiente que integre las políticas de aguas, suelos, aire y ordenamiento territorial, que evalúe y fiscalice las acciones públicas y privadas sobre el ambiente, con despliegue territorial y con una fuerte interacción y cooperación con las Intendencias y otros ministerios y organismos con incidencia en la temática. Esta nueva institución debería abarcar: Dirección Nacional de Medio Ambiente, Dirección Nacional de Aguas, Instituto Uruguayo de Meteorología, Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial, Cambio Climático y la Dirección Nacional de Recursos Renovables (o parte de esta Dirección, hoy en el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca).

La necesidad de un Ministerio de Medio Ambiente ha adquirido una dimensión tal y un consenso en la sociedad civil suficientes como para que desde el Frente Amplio incorporemos definitivamente el planteo en nuestra estrategia política y en nuestras bases programáticas en el mediano plazo.

Pura concepción conservadora

Compartir

Existen organizaciones que desde 1985 luchan por el derecho a decidir sobre la salud sexual y reproductiva y que han ampliado las bases de apoyo a la causa, sumando ante cada nuevo proyecto de ley más organizaciones, aumentando también su diversidad e integrando a nuevas generaciones de militantes. Son estas organizaciones las que hoy, gracias a la articulación y la movilización constante, logran que el movimiento obrero coloque en su plataforma de reivindicaciones un tema que hasta hace poco era invisibilizado. De este proceso, sin dudas, se han mantenido al margen quienes históricamente han operado en función de perpetuar las desigualdades por considerar que los derechos no son para todos y todas.

Mientras en estos días gran parte de la sociedad civil organizada coordina acciones para que el próximo 8 de marzo seamos miles en la calle y que las mujeres paren el país, otros hacen uso deliberado del poder y, desde la comodidad que dan los privilegios, fallan como lo hace la jueza Pura Concepción Book; o realizan declaraciones anacrónicas, como las del presidente de la SCJ llamando «crímenes pasionales» a los femicidios. Estas posturas y prácticas forman parte del Uruguay conservador, ese que pierde en la calle y en las urnas porque no puede lograr más síntesis que la que hace sumando firmas a consignas mentirosas. Ese que no complejiza ni actualiza los debates pero tiene el descaro y el respaldo de un sistema anquilosado en estereotipos machistas para imponer «su ley», su concepción del orden de las cosas (y claro, del lugar de varones y mujeres en las relaciones de poder) a costa de nuestras libertades. Ese que comete aberraciones en términos jurídicos como el de la trístemente célebre jueza Book.

La confluencia de la lucha sostenida por las organizaciones feministas y la voluntad política de poner en agenda la concreción de nuevos y más derechos lograron colocar a las diversas formas de violencia hacia las mujeres como una expresión de la discriminación que genera el sistema patriarcal. Sin embargo, parece que todavía tenemos que explicar de qué hablamos cuando hablamos de violencia simbólica. Hablamos, por ejemplo, de la decisión de interpretar una ley en base a fundamentos religiosos individuales, negándole un derecho adquirido a una mujer que realizó los procedimientos correspondientes en tiempo y forma, amparada en una ley cuyo único condicionante es que la decisión sea tomada por la mujer: nadie más puede interferir en ello. Y en esto no hubo olvidos: la ley, expresamente, prevé que la decisión definitoria sea la de la mujer. Por tanto, atender un recurso de amparo a un varón no tiene fundamentos legales, y asignar un abogado defensor a un embrión evidencia concepciones personales de la jueza que tiñen de poca ética y laicidad su desempeño en el caso.

La Ley 18.987 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, vigente desde 2012, no fue aprobada por arte de magia. Es un hito de un largo proceso que logró colocar en la agenda política un tema que muchos y muchas tomaron y defendieron en distintos ámbitos. Es de una soberbia importante creer que vamos a limitarnos a ver, de brazos cruzados, cómo nos recortan nuestros derechos. En el Ir reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando por el acceso igualitario a los derechos de todos y todas. Somos plenamente conscientes de que aspectos estructurales como la clase social, el género, o la etnia siguen condicionando el ejercicio efectivo de derechos fundamentales. Sabemos que los marcos jurídicos son importantes, pero además de regular también necesitamos generar ciudadanía cultural al respecto: personas capaces de exigir y de protestar ante el avasallamiento de sus derechos en servicios de salud, comunidades, o el sistema de justicia, por ejemplo. Destacamos la necesidad de mejorar el presupuesto para que la implementación de la Ley de IVE sea efectiva y garantice a las mujeres abortos seguros.
Pero sobre todo es necesario apostar por mayor formación en los recursos humanos del Poder Judicial y de los servicios de salud para que se comprenda de una vez por todas, que obligar a una mujer a continuar un embarazo no deseado es una violación de los derechos humanos de las mujeres, que un Estado de derecho no puede permitir.

Ninguno de los derechos ganados en la calle por las mujeres ha sido revertido por el Estado. El derecho a decidir si queremos ser madres o no y en qué circunstancias no va a ser la excepción. La Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo sigue en pie. Nuestros derechos siguen en pie. No vamos a dar ni un sólo paso atrás.

Espejito espejito

Compartir

No ignoramos los avances realizados por el gobierno departamental y nacional para fortalecer, viabilizar y consolidar políticas en todos los niveles de gestión dirigidas a garantizar igualdad de oportunidades entre varones y mujeres. Manifestamos nuestro compromiso con el trabajo con los referentes de las diferentes comunidades y en particular con los consejos vecinales. El camino recorrido en este sentido ha sido largo, pero todavía falta tirar grandes bastiones. Las elección de las “reinas” del carnaval es uno de ellos.

No alcanza con la gestualidad de los 8 de marzo y los 25 de noviembre. No alcanza con ornamentos discursivos ni lenguajes inclusivos, no alcanza con voluntades políticas titubeantes cuando de lo que hablamos es de la autoestima de las personas, de su capacidad de sentirse orgullosas de sí mismas porque son buenas en matemáticas, porque son excelentes deportistas, porque se les da la literatura, el laburo en el barrio, las ciencias, la mecánica, la política.

Un discurso coherente del Estado en relación a la eliminación de los estereotipos de género y a la erradicación de la violencia basada en género, debe desestimular a que las niñas, niños y adolescentes crezcan compitiendo en función de un canon mandatado por un sistema capitalista que las expone a una visión anoréxica y superficial de la belleza y de un patriarcado que las expone a la hipersexualización y al lugar de adorno en la cosa pública.

¿Cuánto potencial queda eclipsado cuando promovemos que las niñas se sigan midiendo con una vara que sólo las mide para elegir al mejor adorno?

Reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad más equitativa, un carnaval que reivindique la igualdad entre varones y mujeres y una institucionalidad que cada vez esté más dispuesta a asumir los costos y los procesos políticos que sean necesarios en ese sentido.

Por qué votar al Ir es la mejor forma de votar a Constanza. Tres razones/emociones.

Compartir

*Por Gonzalo Eyherabide

Voy a votar al Ir. Por ende, voy a votar a Constanza Moreira. Sin embargo, me consta que hay personas de izquierda que por una u otra razón han hecho el camino inverso. Piensan votar a Constanza y ahora se preguntan a través de qué lista hacerlo.

Las opciones en Montevideo son estas. Hay seis formas de votar a Constanza: con el Ir (lista 329) o a través de las listas 3311 (integrada entre otros por el PVP); 1642 Magnolia; 1968 del PST; 642 del MIA o 7152 Resistir.

¿Por qué considero que votar al Ir es la mejor forma y la más útil de votar a Constanza?

1) El Ir es una verdadera organización política colectiva, en marcha y dinámico funcionamiento. Trabaja a nivel presencial y también incorporando desde el vamos el correo electrónico y las redes sociales a su moderna forma de organización, elaboración política, procesamiento del debate y toma de decisiones. Se puede tener un excelente candidato, pero hace falta una organización con ideas potentes y capacidad de acción pragmática que dé fuerza y legitimidad, y que a la vez arrope e incluso contenga a dicho candidato (esto es esencial a la hora tanto de parlamentar como de gobernar). Creo firmemente (lo aplico a diario en la agencia de publicidad de la que tengo la felicidad de ser parte) que la inteligencia no es un fenómeno individual, sino colectivo. Además, el Ir es un grupo preexistente a la aparición de Constanza en el escenario del Frente como precandidata a la Presidencia y seguirá existiendo y desarrollándose en conjunto o independencia a lo que ocurra con la figura pública de Constanza (es decir que la apoya, pero en nada depende de ella).

2) Constanza ha hecho mucho hincapié en su discurso acerca de la importancia de la participación de las mujeres y los jóvenes en política. Así que quizá usted esté tentado/a de votar a Constanza por esta razón. Si es así, no encontrará mejor opción que el Ir. Es el grupo que aun antes de la promulgación de la ley actual de cuota política femenina había decidido (y cumplió) tener la misma cantidad de mujeres que de hombres en sus listas (mucho más de lo que la ley exige). Macarena Gelman es la primera suplente de Constanza y tiene hoy reales chances de entrar al parlamento. Y en cuanto a juventud, dudo que otro grupo ya no del Frente sino de todo el espectro político nacional, pueda mostrar tales credenciales en términos de renovación generacional.

3) El Ir es crítico y autocrítico a fondo. Esto está vinculado a la primera razón/emoción expuesta. No me fío de la transgresión o el radicalismo por sí mismos. Hay personas de izquierda (y esto es ya una tradición) que simplemente se pondrán siempre del lado de la minoría en cualquier grupo político o asamblea a la que asistan. Es una suerte de síndrome de menchevique. Ser siempre el que está en desventaja tiene para algunos sus propias aparentes ventajas psicológicas (¿acaso el sentirse siempre independiente, o más libre?). Ahora, hay algo más detestable que esto por la irracionalidad, pero también la inmoralidad que implica: es el caso del que, por el contrario, se convierte en eterno obsecuente. Se trata de una forma de alcahuetería, ese tipo de obediencia que en algún momento destruye el sentido crítico y autocrítico tan necesarios para un buen político y aun más necesarios para un intelectual cabal. Un amigo que también integra el Ir me lo recordó hace algunos años de esta sabia manera: “si se deja de decir lo que se piensa, es posible que se deje también de pensarlo”. De los primeros mencheviques, ha habido siempre pintorescos y folclóricos ejemplos en nuestra izquierda (hasta es posible que ahora los extrañemos un poco). De los segundos obsecuentes, se ha plagado infamemente el Frente Amplio. Desgraciado vicio que conlleva el ejercicio del poder, supongo. Puede usted estar seguro/a, como votante (y es acaso el principal valor que hoy veo en el Ir) de que este es un grupo con identidad y criterios propios. Que ha desarrollado ideas y vuelto a poner sobre la mesa iniciativas de gran valor, al punto de que Constanza ha integrado varias de ellas a su campaña. El Ir integra el Frente Amplio y hoy apoya a Constanza. Pero es independiente, crítico y autocrítico y no será uno más del rebaño en el parlamento, sino que servirá con gran celo ejerciendo los controles que todo gobierno y poder deben tener dentro de su propio seno, para que se haga lo que se debe hacer (políticas de izquierda) y como se debe hacer (con ética a toda prueba).